principal | EncontrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
Foros de Aporrea.org
¡Espacio para discutir sobre el Socialismo del Siglo XXI!
Atención: En estos foros no se acepta propaganda opositora ni golpista, en especial referencias racistas, machistas u homofóbicas. Todo mensaje grosero, racista o de propaganda opositora será borrado, y nos reservamos el derecho de bloquear a los saboteadores, al igual que los medios golpistas tienen vetados a los que apoyamos el proceso de cambios. La crítica respetuosa siempre será bienvenida, mas no el saboteo!
 
 F.A.Q.F.A.Q.   BuscarBuscar   Lista de MiembrosLista de Miembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   RegístreseRegístrese 
 PerfilPerfil   Conéctese para revisar sus mensajesConéctese para revisar sus mensajes   ConectarseConectarse 
DERECHISTA E IZQUIERDISTA (Frei Betto)

 
Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema    Índice de Foros de Aporrea.org -> Socialismo del siglo XXI e ideología
Ver tema anterior :: Ver siguiente tema  
Autor Mensaje
Pantoida






Registrado: 23 Dic 2008
Mensajes: 191

MensajePublicado: Lun Nov 05, 2012 10:15 am    Título del mensaje: DERECHISTA E IZQUIERDISTA (Frei Betto) Responder citando

Nada es más parecido a un izquierdista fanático, de esos que descubren la nefasta presencia del pensamiento neoliberal hasta en las mujeres que lo repudian, que un derechista visceral, que identifica la presencia comunista incluso en la Caperucita Roja.

Ambos padecen del síndrome de pánico conspiratorio. El derechista, envalentonado por una coyuntura que le es favorable, se vanagloria con la barra adinerada que le adula como un amo a su perro amaestrado. El izquierdista, rodeado de adversarios por todas partes, cree que la historia es el resultado de su voluntad.

El derechista nunca defiende a los pobres, y si eventualmente lo hace es para que no perciban cuán insensible es. Pero ni pensar en verlo como amigo de los desempleados, o de los agricultores sin tierra o de los niños de la calle. Él mira a los desheredados por el binóculo de su prejuicio, mientras que el izquierdista prefiere evitar el contacto con el pobre y sumergirse en la retórica contenida en los libros de análisis social. El izquierdista se llena la boca con categorías teóricas y prefiere el refugio de su biblioteca a mezclarse con ese proletariado que nunca llegará a ser vanguardia de la historia.

El derechista adora exhibir sus ideas en las reuniones de sociedad, brindando con el buen vino de una excelente cosecha y rodeado de gente refinada que exalta su aureola de genio. El izquierdista compra adeptos, pues no soporta vivir sin que un puñado de incautos lo cuestionen como líder.

El derechista escribe, preferentemente, para atacar a quienes no reconocen que él y la verdad son dos entidades en una sola naturaleza. El izquierdista no se preocupa sólo por combatir el sistema sino también se desgasta tratando de minar a políticos y empresarios que, a su parecer, son la encarnación del mal.

El derechista pasa por intelectual, tuerce la boca al adornar sus discursos con citas, como buscando en autoridad ajena la muleta de sus secretas inseguridades. El izquierdista cree en la palabra inmutable de los mentores del marxismo y no admite otra hermenéutica que no sea la suya.

El derechista considera que, a pesar de la miseria circundante, el sistema ha mejorado. El izquierdista ve en el progreso el avance imperialista y no admite que su vecino pueda sonreír mientras un niño llora de hambre en África.

El derechista es de un servilismo abyecto ante los conspicuos del sistema, los políticos poderosos y los empresarios importantes, como si en su cabeza residiera la teoría que sustenta todo el edificio de iniciativas prácticas que aseguran la supremacía del capital sobre la felicidad general. El izquierdista no soporta la autoridad, excepto la suya propia, y cuando abre la boca se plagia a sí mismo, ya que sus menguadas ideas le obligan a ser repetitivo.

El derechista es emotivo, prepotente, envanecido. El izquierdista es frío, calculador y soberbio.

El derechista se irrita hasta gritar si encuentra el cuello de la camisa mal planchado. Entregado a las grandes causas, las cosas pequeñas son su talón de Aquiles. Detesta hablar de derechos humanos y es condescendiente con la tortura. El izquierdista admite que, una vez en el poder, los torturados de hoy serán los torturadores de mañana.

El derechista se siente mal viendo a tantos izquierdistas sobrevivientes a todo lo que se hizo para exterminarlos: dictaduras militares, fascismo, nazismo, caída del muro de Berlín, dificultad para acceder a los medios, etc. El izquierdista considera al derechista como un candidato al fusilamiento.

El derechista y el izquierdista, los dos son perfectos idiotas. El derechista padece de la enfermedad senil del capitalismo y el izquierdista, como afirmó Lenin, de la enfermedad infantil del comunismo.

Aunque soy ‘minero', no comulgo con ruedas de molino. Soy de izquierda, pero no izquierdista. Quiero que todos tengan acceso al pan, a la paz y al placer, sin que los derechistas traten de reservar tales derechos a una minoría, y sin que los izquierdistas quieran impedir a los derechistas el acceso a todos los derechos, incluso el de expresar sus aberrantes fobias. (Traducción de J.L.Burguet)

- Frei Betto es escritor, autor de la novela “Minas del oro”, entre otros libros. www.freibetto.org twitter:@freibetto.
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo
Acatad2






Registrado: 08 Mar 2008
Mensajes: 6177
Ubicación: Valencia

MensajePublicado: Lun Nov 05, 2012 10:18 pm    Título del mensaje: Re: DERECHISTA E IZQUIERDISTA (Frei Betto) Responder citando

Pantoida escribió:
Nada es más parecido a un izquierdista fanático, de esos que descubren la nefasta presencia del pensamiento neoliberal hasta en las mujeres que lo repudian, que un derechista visceral, que identifica la presencia comunista incluso en la Caperucita Roja.

Ambos padecen del síndrome de pánico conspiratorio. El derechista, envalentonado por una coyuntura que le es favorable, se vanagloria con la barra adinerada que le adula como un amo a su perro amaestrado. El izquierdista, rodeado de adversarios por todas partes, cree que la historia es el resultado de su voluntad.

El derechista nunca defiende a los pobres, y si eventualmente lo hace es para que no perciban cuán insensible es. Pero ni pensar en verlo como amigo de los desempleados, o de los agricultores sin tierra o de los niños de la calle. Él mira a los desheredados por el binóculo de su prejuicio, mientras que el izquierdista prefiere evitar el contacto con el pobre y sumergirse en la retórica contenida en los libros de análisis social. El izquierdista se llena la boca con categorías teóricas y prefiere el refugio de su biblioteca a mezclarse con ese proletariado que nunca llegará a ser vanguardia de la historia.

El derechista adora exhibir sus ideas en las reuniones de sociedad, brindando con el buen vino de una excelente cosecha y rodeado de gente refinada que exalta su aureola de genio. El izquierdista compra adeptos, pues no soporta vivir sin que un puñado de incautos lo cuestionen como líder.

El derechista escribe, preferentemente, para atacar a quienes no reconocen que él y la verdad son dos entidades en una sola naturaleza. El izquierdista no se preocupa sólo por combatir el sistema sino también se desgasta tratando de minar a políticos y empresarios que, a su parecer, son la encarnación del mal.

El derechista pasa por intelectual, tuerce la boca al adornar sus discursos con citas, como buscando en autoridad ajena la muleta de sus secretas inseguridades. El izquierdista cree en la palabra inmutable de los mentores del marxismo y no admite otra hermenéutica que no sea la suya.

El derechista considera que, a pesar de la miseria circundante, el sistema ha mejorado. El izquierdista ve en el progreso el avance imperialista y no admite que su vecino pueda sonreír mientras un niño llora de hambre en África.

El derechista es de un servilismo abyecto ante los conspicuos del sistema, los políticos poderosos y los empresarios importantes, como si en su cabeza residiera la teoría que sustenta todo el edificio de iniciativas prácticas que aseguran la supremacía del capital sobre la felicidad general. El izquierdista no soporta la autoridad, excepto la suya propia, y cuando abre la boca se plagia a sí mismo, ya que sus menguadas ideas le obligan a ser repetitivo.

El derechista es emotivo, prepotente, envanecido. El izquierdista es frío, calculador y soberbio.

El derechista se irrita hasta gritar si encuentra el cuello de la camisa mal planchado. Entregado a las grandes causas, las cosas pequeñas son su talón de Aquiles. Detesta hablar de derechos humanos y es condescendiente con la tortura. El izquierdista admite que, una vez en el poder, los torturados de hoy serán los torturadores de mañana.

El derechista se siente mal viendo a tantos izquierdistas sobrevivientes a todo lo que se hizo para exterminarlos: dictaduras militares, fascismo, nazismo, caída del muro de Berlín, dificultad para acceder a los medios, etc. El izquierdista considera al derechista como un candidato al fusilamiento.

El derechista y el izquierdista, los dos son perfectos idiotas. El derechista padece de la enfermedad senil del capitalismo y el izquierdista, como afirmó Lenin, de la enfermedad infantil del comunismo.

Aunque soy ‘minero', no comulgo con ruedas de molino. Soy de izquierda, pero no izquierdista. Quiero que todos tengan acceso al pan, a la paz y al placer, sin que los derechistas traten de reservar tales derechos a una minoría, y sin que los izquierdistas quieran impedir a los derechistas el acceso a todos los derechos, incluso el de expresar sus aberrantes fobias. (Traducción de J.L.Burguet)

- Frei Betto es escritor, autor de la novela “Minas del oro”, entre otros libros. www.freibetto.org twitter:@freibetto.


El perfecto NiNi o, más bien, la derecha esencial prevaleciente.
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado
Jose009






Registrado: 24 Feb 2011
Mensajes: 3035

MensajePublicado: Mar Nov 06, 2012 1:03 am    Título del mensaje: Re: DERECHISTA E IZQUIERDISTA (Frei Betto) Responder citando

Pantoida escribió:

Ambos padecen del síndrome de pánico conspiratorio. El derechista, envalentonado por una coyuntura que le es favorable, se vanagloria con la barra adinerada que le adula como un amo a su perro amaestrado. El izquierdista, rodeado de adversarios por todas partes, cree que la historia es el resultado de su voluntad.

La posición del centrista entre el oportunista de derecha y el marxista es análoga, en cierto sentido, a la del pequeño burgués entre el capitalista y el proletario: se humilla ante el primero y desprecia al segundo.

Por cierto, el "izquierdista" cree que la base económica determina (aunque en "última instancia") las "superestructuras ideológicas, políticas y jurídicas" de la sociedad.


Pantoida escribió:

El derechista nunca defiende a los pobres, y si eventualmente lo hace es para que no perciban cuán insensible es. Pero ni pensar en verlo como amigo de los desempleados, o de los agricultores sin tierra o de los niños de la calle. Él mira a los desheredados por el binóculo de su prejuicio, mientras que el izquierdista prefiere evitar el contacto con el pobre y sumergirse en la retórica contenida en los libros de análisis social. El izquierdista se llena la boca con categorías teóricas y prefiere el refugio de su biblioteca a mezclarse con ese proletariado que nunca llegará a ser vanguardia de la historia.


En el terreno de la teoría, el centrismo es amorfo y ecléctico; en lo posible elude las obligaciones teóricas y tiende (de palabra) a privilegiar la "práctica revolu­cionaria" sobre la teoría, sin comprender que sólo la teoría marxista puede impartir una orientación revolu­cionaria a la práctica.

Pantoida escribió:

El derechista adora exhibir sus ideas en las reuniones de sociedad, brindando con el buen vino de una excelente cosecha y rodeado de gente refinada que exalta su aureola de genio. El izquierdista compra adeptos, pues no soporta vivir sin que un puñado de incautos lo cuestionen como líder.


El centrista, siempre inseguro de su posición y sus métodos, odia el principio revolucionario que plantea decir las cosas tal como son. Tiende a sustituir la política principista y la intransigencia ideológica por las maniobras personales, las oscilaciones oportunistas, y la diplomacia entre las organizaciones.

Pantoida escribió:

El derechista considera que, a pesar de la miseria circundante, el sistema ha mejorado. El izquierdista ve en el progreso el avance imperialista y no admite que su vecino pueda sonreír mientras un niño llora de hambre en África.


¿Es que Frei Betto no sabe lo que es la teoría de la aristocracia obrera?

Pantoida escribió:

El derechista es emotivo, prepotente, envanecido. El izquierdista es frío, calculador y soberbio.


Es difícil señalar los rasgos más característicos del centrista moderno, porque debido a su ambigüedad orgánica, el centrista conscientemente cambia de color acorde a la coyuntura.

Pantoida escribió:

El derechista se irrita hasta gritar si encuentra el cuello de la camisa mal planchado. Entregado a las grandes causas, las cosas pequeñas son su talón de Aquiles. Detesta hablar de derechos humanos y es condescendiente con la tortura. El izquierdista admite que, una vez en el poder, los torturados de hoy serán los torturadores de mañana.


El centrista se vale del moralismo patético para ocultar su nulidad ideológica; no comprende que la moral revolucionaria únicamente se forja basándose en una doctrina revolucionaria y en una política revolucionaria.

Pantoida escribió:

El derechista se siente mal viendo a tantos izquierdistas sobrevivientes a todo lo que se hizo para exterminarlos: dictaduras militares, fascismo, nazismo, caída del muro de Berlín, dificultad para acceder a los medios, etc. El izquierdista considera al derechista como un candidato al fusilamiento. El derechista y el izquierdista, los dos son perfectos idiotas. El derechista padece de la enfermedad senil del capitalismo y el izquierdista, como afirmó Lenin, de la enfermedad infantil del comunismo.


En el plano de la ideología, el centrismo arrastra una existencia parasitaria. Utiliza contra los marxistas revolucionarios los viejos argumentos reformistas, generalmente sin sospe­charlo siquiera. Por otra parte, toma prestados de los marxistas sus argumentos principales contra la dere­cha pero al suavizar los aspectos más agudos de la crítica y evitar sacar conclusiones prácticas le quita toda significación a sus posiciones.

_________________
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado
El_Humanista






Registrado: 07 Sep 2009
Mensajes: 1463

MensajePublicado: Jue Nov 08, 2012 1:26 pm    Título del mensaje: Responder citando

PINTAR TODO BLANCO O NEGRO, MAS ALLA DE SER EXTREMISMO ES IRRACIONAL (OBVIAR LOS MATICES), FANATICO Y FUNDAMENTALISTA.
EN UNA REUNION EN LA FCU DE LA UCV EN LOS YA LEJANOS AÑOS 60, PREGUNTE: Y EN LA DERECHA NO HAY NADA BUENO? UN CORO DE VOCEZ RESPONDIO AL UNISONO: NOOOOO. SIN DUDA QUE SI HUBESE HECHO ESA PREGUNTA EN LA DERECHA LA RESPUESTA HUBIESE SIDO: TOOOODO. Y SI LES PREGUNTASE SI EN LA IZQUERDA NO HABIA NADA BUENO LA RESPUESTA HUBIESE SIDO UN NOOOOO EXACTAMENTE IGUAL AL RECIBIDO DE LA IZQUIERDA CON RESPECTO A LA DERECHA. SI ALGUIEN (A MI MANERA DE VER) HACE UN VERDADERO ANALISIS ENCONTRARA ACIERTOS Y HERRORES EN LO QUE HASTA AHORA HA SIDO PLANTEAMIENTO Y ACCION DE AMBOS Y SIN DUDA TAMBIEN ENCONTRARA ACIERTOS Y POR ENCIMA DE TODO ENCONTRARIA QUE NINGUN EXTREMO ES POSIBLE NI CONVENIENTE. ENCONTRARA DE TODO, DESDE UN EXTREMO HASTA EL OTRO Y SI ES ANALISTA PODRA ENSAMBLAR LO MEJOR A SU ENTENDER PERO LO QUE NO PODRA NUNCA LLEGAR CON UN ANALISIS ES A LA DESCALIFICACION TOTAL DE COSAS MUY BUENAS FUERA DE LOS EXTREMOS. ACTUALMENTE CUALQUIER PLANTEAMENTO NO EXTREMISTA Y DESCALIFICATIVO ES DE INMEDIATO UBICADO EN LO LLAMADO NI-NI. QUE DESCALIFICAN AMBOS Y SATANIZAN, NO ENTRARE EN JUICIOS AL RESPECTO PORQUE MI VISION VA POR OTRO LADO. SI TENGO DOS BRAZOS, UN CORAZON Y UN CEREBRO NADIE ME PUEDE PEDIR QUE NO USE AMBOS MIEMBROS SUPERIORES, TENGA MI CORAZON DEL LADO IZQUERDO Y USE MI CEREBRO RACIONALMENTE, SIN FANATISMO, ODIO ATAVICO, FUNDAMENTALISMO; SIN DUDA QUE ESTA CATEGORIA NO ENCUADRA EN LOS LLAMADOS NI-NI EN TODO CASO TENDRIA QUE APARECER UN NUEVO GRUPO QUE SERIAMOS LOS CON-CON QUE TOMA LO BUENO Y UTIL DE CADA LADO SIN EXCLUSION. RADICALISMO O FUNDAMENTALISMO, PREPONDERA EL HUMANISMO, CONSIDERA LOS MATICES Y RACIONALIZA TODO OBVIANDO LO VISCERAL.
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado
Mostrar mensajes anteriores:   
Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema    Índice de Foros de Aporrea.org -> Socialismo del siglo XXI e ideología Todas las horas están en GMT - 4.5 Horas
Página 1 de 1

 
Saltar a:  
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas




Powered by phpBB © 2001, 2002 phpBB Group
Copyleft 2002-2007 Aporrea.org