El reciente resultado electoral otorga a las filas revolucionarias un margen de gobernabilidad, bastante cómodo para los próximos cuatro años, los cuales deberÃan aprovecharse para profundizar el socialismo en nuestra patria.
Un altÃsimo componente militar y gerencial demostraron la teorÃa de Schemel, Campos y Chacón, es decir, que el pueblo votarÃa por ver sus soluciones tangibles, más allá del componente polÃtico, sin dudar que se sufragó por un Proyecto de PaÃs.
En ese orden de ideas notamos como 3 docentes, 11 militares, 8 ministros, es el cuadro predominante que conforma el cuadro rojo rojito de los resultados. Asà pues que las responsabilidades deben sintetizarse en una nueva consigna que rece algo asà como ¡¡¡Prohibido Fallar!!!, puesto que no habrá culpables que señalar, dado que en caso negado de lo contrario, significarÃa un peligroso retroceso.
Hay cosas extraordinarias que resaltar, como lo es el rol del Estado y sus poderes públicos en plenitud de funcionamiento, demostrando la madurez intutelable de nuestra democracia, y más aun, en la vanguardia de nuestro liderazgo mundial, dando ejemplo con civismo.
Para lo señalado anteriormente, no cabe dudas que el Gobierno y el PSUV, se agrandaron pantalones y faldas, con unión, coherencia, hermandad. Cito algunos casos dignos de admirar para enseñar mi planteamiento. El primero, fue cuando a sorpresa de todo el mundo, cuando el Comandante sustituyó a Diosdado en Monagas como candidato y parecÃa un sospechoso escándalo. Simplemente, Ya Chávez venÃa sintiéndose mal y necesita la asamblea en manos de uno de los hombres de su mayor confianza.
El segundo caso sucedió en Trujillo, donde la madurez de Hugo Cabezas se impuso por encima de cualquier ambición personal. Quizá haya elementos para cuestionar su gestión pero ese gesto implica desde el punto de vista polÃtico, estar claros en los objetivos de nuestra revolución.
El tercer caso, por demás polémico, fue en BolÃvar, donde el Comandante demostró una vez más que no permite chantajes.
En este punto es necesario destacar la vergonzosa actuación del PCV y su alta dirigencia, quienes saben de sobra lo que estaba en juego, sus posibilidades de triunfo y sin embargo, insistieron en ciertos principios cuestionables por donde se vea o analice (pero esto será otro tema), lo cual redundará en su futuro y cuya actitud es similar a la de la MUD, es decir, irreflexiva o viendo para otro lado.
La Oposición entonces, debe renovarse. No es descubrimiento y es necesaria en una democracia. Le corresponde a las nuevas generaciones ponerse a tono y comenzar los cambios desde sus propios partidos, si asà puede llamárseles.
Me llamó poderosamente la atención el rol de las encuestadoras, las cuales están asumiendo las estadÃsticas de manera seria, agregando una herramienta más, a las artes polÃticas. Especialmente las dirigidas por Schemel, Germán Campos y Jesse Chacón, que vienen siendo acuciosas en sus estudios de campo.
Finalmente dedico este último párrafo al PSUV. Si bien los resultados son innegables, como maquinaria electoral pudo hacerlo mejor. Incluso, mucho mejor. Me pongo como ejemplo. Solo recibà en Aragua mensajitos de texto. No hubo casa por casa. Es probable que la táctica esté arrojando resultados pero ni es el deber ser, ni fue la instrucción del comandante. Ojo pelao.