Foros de Aporrea.org
¡Espacio para discutir sobre el Socialismo del Siglo XXI!
Atencin: En
estos foros no se acepta propaganda opositora ni golpista, en especial
referencias racistas, machistas u homofóbicas. Todo mensaje grosero, racista
o de propaganda opositora será borrado, y nos reservamos el
derecho de bloquear a los saboteadores, al igual que los medios golpistas
tienen vetados a los que apoyamos el proceso de cambios. La crítica
respetuosa siempre será bienvenida, mas no el saboteo!
|
| Ver tema anterior :: Ver siguiente tema |
| Autor |
Mensaje |
victorinux
Registrado: 05 Nov 2007 Mensajes: 5271
|
Publicado: Sab Dic 22, 2012 8:40 pm Ttulo del mensaje: La cuestión de la democracia |
|
|
Capítulo 5 de Programming Class Struggle and Social Revolution
THE DEMOCRACY QUESTION
La cuestión de la democracia
"[La libertad política] es la luz y el aire para el proletariado, y quien la deje secarse o la niegue -o quien aleje al proletariado de la lucha para ganar esas libertades y extenderlas- tiene que ser reconocido entre los peores enemigos del proletariado, no importa cuánto amor sienta o finja sentir por el proletariado, no importa si se auto-denomine anarquista o cristiano-socialista o lo que sea. Así como los enemigos francos, ese también daña al proletariado y no importa que lo haga por malicia o solo por ignorancia. Tiene que ser combatido de la misma manera como a un enemigo reconocido del proletariado." (Karl Kautsky)
Había una vez en que el parlamentarismo era progresista. Como la oratoria parlamentaria era más prestigiosa entonces, el foro parlamentario era una vía crucial para que los partidos políticos divulgaran sus mensajes. Clave en el prestigio de la oratoria parlamentaria era el derecho de cualquier parlamentario ordinario de demandar respuestas sobre cualquier tópico del gabinete de ministros, dando por lo tanto a las minorías parlamentarias una audiencia nacional para su oposición al gobierno. La exposición de corrupción o escándalos, a menudo tras haber obtenido documentos claves de sus simpatizantes en la burocracia gubernamental, podía aumentarse fácilmente con la oratoria parlamentaria. Lo que a su vez podía reportarse por la prensa del día independientemente de lineamientos políticos. Este "había una vez" fue durante el período marxista del Sozialdemokratische Partei Deutschlands (SPD), según el historiador Lars Lih.
¿Qué le pasó desde entonces tanto al parlamentarismo como a la "democracia representativa" en general?
Parlamentarismo y "Social-fascismo" revisado:
"Tomemos el libro de Kautsky sobre parlamentarismo y legislación "de calle". Allí encontramos que las conclusiones que saca el teórico marxista coinciden con las lecciones aprendidas durante muchos años por la experiencia de los obreros que se organizan "espontáneamente". Kautsky protestó fuertemente contra la primitiva concepción de la democracia de Rittinghausen, ridiculizando a aquellos que en nombre de la democracia demandaban que "los periódicos populares debían ser editados directamente por la gente"; el mostró la necesidad de periodistas, parlamentarios, etc. profesionales [...]" (Vladimir Lenin)
Admito que en mi trabajo anterior estuve muy apresurado en mi aserción sobre el reduccionismo en la cuestión del parlamentarismo de Kautsky antes de renegar. De acuerdo a una nota del historiador Lars Lih:
Además del Programa de Erfurt, el texto principal para mi reconstrucción de la perspectiva de Kautsky es Parlamentarismo (1893), citado directamente por Lenin en ¿Qué hacer? como una autoridad para algunos argumentos claves. Este libre realmente ha sido olvidado por completo (la copia que leí fue una de las más difíciles de obtener y el más decrépito de los textos que consulté para este comentario) [...] No podemos ver anacrónicamente a Kautsky defendiendo la democracia parlamentaria como si fuera opuesta a, digamos, a la democracia soviética. Lo que Kautsky quería decir por "parlamentarismo" en los 1890s es esencialmente la democracia representativa.
Sin embargo, la noción de que la toma de decisiones representativa puede solo ser sobre la base electoral es reduccionista, un punto al que llegué en mi trabajo anterior y que revisaré después en este capítulo.
"Economicismo amplio"
"Ocasionalmente alguno ha intentado oponer la lucha política a la económica y declarado que el proletariado debería poner su atención exclusiva o en una o en la otra. El hecho es que las dos no pueden ser separadas. La lucha económica demanda derechos políticos y éstos no caen del cielo. Para asegurarlos y mantenerlos se necesita la acción política más vigorosa" (Karl Kautsky)
En la introducción dije que "varias círculos-sectas, hace tiempo, permitieron que el economicismo desacreditado volviera con venganza". Para el lector marxista, el primer revolucionario que identificó específicamente al economicismo como un obstáculo para la política de la lucha de clases era, hablando históricamente, no Lenin sino su mentor teórico -específicamente por enderezar al anti-economicista Ferdinand Lassalle con las palabras mencionadas anteriormente en su autoritativo comentario en el Programa de Erfurt. Para el lector que no está familiarizado con la palabra "economicismo", Lenin hizo un buen sumario en la forma estrecha en 1916:
El viejo economicismo de 1894-1902 razonaba así [...] el capitalismo ha triunfado en Rusia. En consecuencia no puede haber preguntas sobre revolución política. La conclusión práctica: o la lucha económica se deja a los obreros y la lucha política a los liberales" -es una curva a la derecha- o, en vez de una revolución política, una huelga general por una revolución socialista. Esta curva a la izquierda fue propugnada en un panfleto ya olvidado del Economista Ruso de los últimos 90.
[Nota: parecería que Lenin fue menos atento a la estrategia de la huelga de masas, de Bakunin a Luxemburgo hasta los comunistas de izquierda de hoy y los círculos del "Programa de transición" -trotskistas- de lo que Mike Macnair era tal como se cita en el cap. 4. Como lo indiqué en mi trabajo anterior, sin embargo, el rango completo de la "acción directa", de la huelga de masas a la publicitada desobediencia civil, tienen lugar en el proceso revolucionario.]
Mirando más atrás, indicios de este economicismo estrecho (significativos pero solo indicios) se re-identificaron con la social democracia alemana durante la era de las Leyes antiSocialistas que precedieron al programa de Erfurt. Consideran las palabras retóricas de Wilhelm LIebnecht, un socialdemócrata revolucionario (y subrayo "revolucionario"):
La cuestión sobre la posición que debe ocupar en la lucha política la social democracia puede ser fácil y confiadamente contestada si entendemos con claridad que socialismo y democracia son inseparables. Socialismo y democracia no son idénticos pero son simplemente expresiones diferentes del mismo principio; se pertenecen mutuamente, se complementan una a la otra y no pueden ser incompatibles entre sí. El estado democrático es la única forma posible de formar una sociedad organizada sobre una base socialista.
Todos los enemigos de la burguesía están de acuerdo con el aspecto negativo del socialismo. Wegener y el obispo Ketteller, el clero católico del Imperio austríaco, los protestantes espalderos del modelo de estado prusiano - todos condenan a la burguesía tan fuerte como el más radical socialista, usando las mismas consignas. Esto demuestra que en sí misma la lucha contra la burguesía no es necesariamente democrática sino que puede surgir de las motivaciones más reaccionarias. Aquí enfrentamos inmediatamente la necesidad de enfatizar no solo el lado negativo del socialismo, sino también su lado positivo que nos distingue de esos reaccionarios y, sobre todo, de llevar una lucha política además de la lucha social, y y de marchar en su fila de vanguardia por ello.
Nos llamamos socialdemócratas porque hemos comprendido que democracia y socialismo son inseparables. Nuestro programa está implicado en el nombre. Pero un programa no está diseñado solo para homenajearlo y que sea repudiado en la acción. Debe ser el estándar que determina nuestra conducta.
Si nos restringimos a la lucha social o ponemos insuficiente atención a las batallas políticas corremos el riesgo que nuestros enemigos usarán los antagonismos de clase existentes y, de acuerdo a la máxima [divide y vencerás] coquetearán algunas veces con la burguesía en contra de los obreros y otras veces con los obreros en contra de la burguesía.
Mirando aún más atrás, el Manifiesto Comunistas identificó un "socialismo" particular que era similar. Aunque eventualmente la mayoría del movimiento internacional social-demócrata sucumbiera al "compromiso" coalicionista policlasista, el padre del mártir revolucionario Karl Liebknecht, desde la perspectiva de hoy, había provisto el enlace histórico entre los economicistas "socialistas" y los que el Manifiesto identificó como "verdaderos socialistas":
Las luchas de los alemanes y especialmente de la burguesía prusiana contra la aristocracia feudal y la monarquía absoluta, en otras palabras, el movimiento liberal, se volvió más serio.
Con esto, la largamente deseada oportunidad se le ofreció al socialismo "verdadero" de confrontar el movimiento político con las demandas socialistas, de lanzar los tradicionales anatemas contra el liberalismo, contra el gobierno representativo, contra la competencia burguesa, la libertad de prensa burguesa, la legislación burguesa, la libertad e igualdad burguesa, y de la prédica a las masas de que ellos no tienen nada que ganar y todo que perder con ese movimiento burgués. El socialismo alemán olvidó, a última hora, que el criticismo francés, del que era tonto eco, presuponía la existencia de la moderna sociedad burguesa, con sus correspondientes condiciones de existencia y la constitución política adaptada a ella, los propias cosas cuyo obtención era el objeto de la lucha pendiente en Alemania.
Para los gobiernos absolutos , con sus seguidores párrocos, profesores, hacendados del campo y funcionarios, servía como bienvenido espantapájaros contra la burguesía amenazadora.
Como se sugiere arriba, la genuina lucha política es, en el tiempo presente, oscura para casi todos. La izquierda "social-democrática" conciliadora de clases interpreta la "lucha política" como "cuestiones sociales" -como las "políticas de identidad" basadas en raza, género, etc. y las "políticas verdes" basadas en enfrentar la polución- y la "lucha económica" como populismo económico del más bajo común denominador (relativas a políticas de impuestos y gastos, subsidios, regulaciones mercantiles, política monetaria y comercio internacional) y <<facilismo>> colectivo a su lado. Mientras tanto, la mayoría de la izquierda luchadora de clases interpreta la "lucha política" como la "lucha por el socialismo" ( nótese el cambio de económico a político en el siglo XX) y por "lucha económica" las meras luchas económicas de los trabajadores, tales como las luchas sindicales. Sin embargo, como lo notó Jack Conrad en el Weekly Worker 2006 en términos mucho menos genéricos:
Aparte, vale la pena aquí, una vez más, tratar con el término "economicismo". Naturalmente los economicistas... definen el economicismo de una manera árida. Así, en sus propias mentes por lo menos, pueden encontrarse inocentes de su horrible acusación. De allí su grito lastimoso: "No puedo entender por qué ustedes en el PCGB nos llaman economicistas". Lo oí una vez, lo he oído miles de veces.
Abajo hay 4 auto-definiciones de economicismo especialmente seleccionadas y representativas, una hidra que se replica.
1 Comencemos con la definición engañosa de Tony Cliff: "Los socialistas deben limitar su agitación a los temas económicos, primero con las plantas industriales, luego con los reclamos entre plantas, etc. Segundo, de la agitación económica estrecha los trabajadores aprendería, a través de la experiencia de la lucha misma, la necesidad de la política, sin la necesidad de que los socialistas lleven la agitación a la política general y a los temas sociales que encara el pueblo ruso como un todo."
2)Sigue una definición de diccionarios "comunista oficial": "sus proponentes querían limitar las tareas de del movimiento de la clase obrera a la lucha económica (mejora de condiciones de trabajo, mayores salarios, etc.). Sostuvieron que la lucha política debería ser iniciada por la burguesía sola".
3) Bob Jenkins del grupo socialista internacional puede hablar como la cabeza del trotskismo ortodoxo: economicismo es "orientar la lucha diaria de los sindicatos " y esto "conduce a subestimar la importancia de los temas y movimientos políticos nuevos a menos que se encuentren en los sindicatos".
4) Finalmente tornamos al trotskismo no ortodoxo de Pete Radcliff de la AWL: "economicismo fue el término que usó Lenin para describir las políticas y aproximaciones de revolucionarios que se excluyen de la lucha política... y solo se concentran en la agitación sindical".
No, esto es equivocado. Aún contra el "viejo economicismo" de 1894-1902 Lenin presentó el término en el "sentido amplio". La principal característica del economicismo está entre el movimiento espontáneo y una tendencia general a minimizar lo central de la democracia extrema.
A la luz del moderno corporativismo social empleando parlamentarismo, no sorprende en lo más mínimo que la edición 750 del mencionado periódico presentó un artículo por el no alineado políticamente Lars Lih (sobre, entre otras cosas, el pre-renegado Kautsky como "bolchevique honorario"), donde se hizo esta declaración mordaz contra el economicismo amplio:
Creo que la actitud socialista hacia la libertad política necesita una seria atención. En mi libro, enfatizo la primordial importancia de la libertad política como un objetivo de Lenin y los bolcheviques. Pero esta es sólo la mitad de la historia. La razón principal por la que los social-demócratas rusos querían libertad política era para esparcir su propia versión de la verdad. Cuando estuvieron en posición de hacer una campaña de Estado monopolista fueron a la libertad política cambiada (¿dialécticamente?) en su contrario: la falta de libertad política de sus oponentes los ayudaba a difundir su propia versión de la verdad.
Y esta no es solo una desviación asiática de los bolcheviques rusos. Al contrario, el socialismo europeo todo estaba escéptico de los beneficios de la libertad política en la sociedad burguesa y no veía realmente mucha necesidad de libertad política en una sociedad socialista. Y su escepticismo estaba, por supuesto, altamente justificado entonces como hoy. Así que la solución no es solo decir "reconozcamos la importancia de la libertad política". La actitud apropiada a adoptar es una materia compleja y difícil. Pero desde donde estoy sentado no veo ningún enfrentamiento con el problema.
Finalmente, aún un selecto grupo de "social-demócratas" conciliadores de clase están entendiendo la idea al darse cuenta de la genuina política de lucha, como Stefan Berger. Hacia la conclusión de su Comunismo, Social Democracia y la brecha de democracia comenta:
En lo que puede argüirse equivale a la defensa más espirituosa de las ambiciones de la izquierda europea y, al mismo tiempo, la más aguda crítica de sus fallas, Geoff Eley ha argumentado desde una perspectiva marxista que "identificar a 'la izquierda' no con el socialismo sino con un marco democrático más amplio y exigente en todas sus dimensiones social, cultural y personal, las implicaciones restrictivas de las crisis del socialismo durante el último tercio del siglo XX pueden ponerse bajo control." Desde mi punto de vista esto es fundamentalmente correcto y representa la perspectiva más fructuosa de donde escribir la historia de la izquierda hoy[...] La historia de la izquierda como el motor de los avances democráticos en los siglos XIX y XX "necesita ser recuperada y dado su justo valor". Tiene que ser recuperado porque la izquierda siempre ha dado poca importancia a este aspecto de su historia como parte en la gran lucha para domar o vencer el capitalismo [...] Una completa discusión de la democracia, pues, necesita ser separada de los debates acerca de los sistemas socio-económicos.
La cuestión de la Democracia participativa y la Democracia Directa
"En vez de decidir una vez cada 4 o 6 años qué miembro de la clase dominante será el que va a representar mal a la gente en el parlamento, el sufragio universal debe servir a la gente ..." (Karl Marx)
Inspirado por las reflexiones de Marx sobre la Comuna de París, un tiempo atrás fui afortunados de encontrar ¿Un espacio para Democracia Participativa?, un blog del sociólogo Mark Frezzo de la Universidad del Atlántico de Florida. A pesar de elementos que pueden ser percibidos como una sobre enfatización en la descentralización y el stijinost, el nota lo siguiente:
Por el momento, es suficiente notar que la democracia participativa intenta ir más allá del más significativo debate en la historia de la izquierda -el debate entre abogados de la "reforma" (social-demócratas que favorecen la vía parlamentaria al poder) y los proponentes de la "revolución" (comunistas que favorecen la toma del aparato del Estado). A pesar de las profundas diferencias en organización y doctrina, estas 2 aproximaciones -a menudo llamadas socialismo "evolucionario" y "revolucionario respectivamente- comparten un énfasis en los partidos políticos y una visión del Estado como el agente primario de las transformación social.
Presente en forma embrionaria en la fundación de la Asociación Internacional de los Trabajadores de 1864 y alcanzando sus articulaciones maduras con el Gran Schismo en el movimiento de los trabajadores de 1919-1920, estas 2 tendencias definieron la trayectoria de la izquierda por la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial, la reconstrucción de la post-guerra y la cima de la hegemonía de los EE.UU (1945-comienzos de los 1970s). Sin embargo, las cosas empezaron a cambiar en la crisis de los 1970s -una crisis que afectó a los estados de bienestar keynesiano en el Primer Mundo, al socialismo de Estado del Segundo Mundo, y a los países en desarrollo -sean "burgueses", "no alineaos", o "socialistas"- del Tercer Mundo. Cuando las corporaciones transnacionales empezaron a romper la camisa de fuerza de las regulaciones (culminando en el régimen de producción post-Fordista), los partidos de izquierda y centro-izquierda empezar a abandonar el manejo keinesiano del capitalismo. Con el tiempo, la implementación de políticas neoliberales crearon -como una consecuencia no intencional, de seguro- un espacio para los grupos comunitarios, movimientos populares, ONGs y otros "sociedades civiles actuantes". Aquí es donde se pone interesante el cuento. Siga el hilo.
Una de las premisas central detrás de la democracia participativa es el paralelismo relatio a los órganos seudo-representativos, órganos electoralmente representativos e incluso genuinos órganos representativos (la representación como un concepto se tratará después). Por todo el énfasis tradicional en "cheques y balances", el paralelismo es mucho más efectivo. Un ejemplo crudo del paralelismo es el concepto del poder dual entre las deslegitimadas instituciones del Estado, y las instituciones alternativas. Históricamente, la era de la Primera Guerra Mundial del gobierno provisional en Rusia estaba en competencia directa con los consejos de trabajadores, o sóviets, por legitimidad.
El poder dual, sin embargo, no trata del paralelismo relativo a los órganos representativos electoralmente, mucho menos los genuinamente representativos. El paralelismo entre los comités de fábrica y los sóviets no era una forma de poder dual puesto que los comités habían sido apenas legitimados por la coalición provisional liderada por los bolcheviques (provisional hasta la constitución soviética de 1918). Añadan a la mezcla los comités de ocupantes de cuadras (como opuestos a la tradicional asociación de propietarios de viviendas) y uno encuentra un paralelismo mucho más rico que el que representa el doble poder.
Un rango completo de paralelismo permite entender una vez más una observación clave hecha por Marx sobre la Comuna de París: la combinación del poder legislativo y ejecutivo-administrativo en el mismo órgano. Puesto que los políticos han demostrado no ser más competentes que "la chusma" en materia específica que requiere conocimientos técnicos (y en algunos casos menos competente), esta combinación aboliría el estatus legislativo basado en el verbo francés parler ("hablar"): parlamentarismo.
Una cuestión clave planteada por la democracia participativa es el resurgimiento de la democracia directa (hecha posible precisamente por la existencia de partidos propiamente políticos y altamente desarrollados, no a pesar de ellos, nota de Kautsky). El marxista ruso Georgui Plejánov dijo en 1883:
La revolución socialista simplifica todas las relaciones sociales y les da un propósito, al mismo tiempo provee a cada ciudadano de la posibilidad real de participar directamente en la discusión y la decisión de todos los asuntos sociales. Esta participación directa de los ciudadanos en el manejo de los asuntos sociales presupones la abolición del moderno sistema de representación política y su reemplazo por una legislación popular directa.
Aunque la sociedad se ha vuelto muy compleja para el rango completo de decisiones políticas hechas por la potencialmente consumidora de tiempo legislación popular directa, la moderna tecnología de comunicación hace posible revivir el antiguo cuerpo griego conocido como la Asamblea, donde cualquier ciudadano (a pesar de excluir al género femenino y a la clase esclava pro nunca exclusiva del resto de los no poseedores de propiedad) donde cualquier ciudadano podía asistir , hacer discursos político y votar las decisiones en discusión. Los temas a discutir, por supuesto, debían ser los más importantes como el nivel de los impuestos y los asuntos del presupuesto (ambos discutidos en el capítulo 6), e inclusive las viejas cuestiones de guerra y paz. Un modelo sugerido en años recientes ha sido apodado "voto a mano" en la que la legislación popular puede hacerse acertada y anónimamente por teléfono. En este modelo, habrá más opciones de voto que solo sí/no, aunque sería posible tener como la opción ganadora la que vence a cada otra opción de voto en contiendas por parejas, aplicando así una forma del llamado "método Condorcet" de la ciencia política (originalmente diseñado para elegir candidatos).
El restante ámbito de decisiones políticas sería dejada para órganos especializados con poder combinado legislativo y ejecutivo-administrativo sobre sus respectivas jurisdicciones paralelas. Como estarán compuestos y como se definirá el concept de representatividad y qué claves de paralelismo jurisdiccional existirán son los objetivos de las dos próximas secciones.
El problema de la Demarquía y Representatividad vs Delegación
"Quiero decir, por ejemplo, que se cree democrático que los funcionarios sean elegidos por sorteo, oligárquicos si son electos y democráticos si no son cualificados por propiedad; por eso es aristocrático y constitucional tomar una característica de una y otra, de la oligarquía que los funcionarios sean elegidos y de la democracia que no sea en base a una cualificación basada en propiedad." (Aristóteles)
A pesar de las objeciones radicales republicanas (tratadas después) la "cuestión de la democracia" no puede ser resuelta totalmente en absoluto sin rebasar a Marx mismo sin tomar las debidas consideraciones a la cuestión de los orígenes griegos. En su uso del filósofo Immanuel Kant para leer a Marx y viceversa, Kojin Karatani escribió esta verdaderamente profunda e importante lección histórica en su Transcrítica:
Hay algo crucial que podemos aprender de la democracia ateniense a este respecto. La antigua democracia se estableció derrocando a la tiranía y equipándose con un dispositivo meticuloso para evitar que la tiranía reviviera. La sobresaliente característica de la democracia ateniense no es la participación de todo el mundo en la asamblea, como se alega siempre, sino un control sistemático del poder administrativo.
El punto crucial fue el sistema de sorteo: elegir servidores públicos por sorteo y controlar las acciones de los servidores públicos por medio de un grupo de jurados quienes también eran elegidos por sorteo [...] Funciones de sorteo para introducir contingencia en el centro de poder magnético. El punto es sacudir hacia arriba las posiciones donde el poder tiende a concentrarse; el atrincheramiento del poder en posiciones administrativas puede evitarse por un ataque de contingencia. Solo el sorteo actualiza la separación de los tres poderes. Si el sufragio universal por voto secreto, es decir, democracia parlamentaria, es la dictadura de la burguesía, la introducción del sorteo debe ser considerada la dictadura del proletariado.
Complementando la asamblea en la antigua Grecia estaba el Consejo de los 500 que servía como gobierno permanente. Este consejo se formaba no por elecciones sino por selección al azar (kleros en griego) de 500 ciudadanos sobre una base anual. Tales ciudadanos podían ser electos para servir solo 2 veces en su vida, para un gran total de ¡2 años! Tanto para evitar el carrerismo no participativo y los excesos burocráticos.
El mismo principio de selección aleatoria se aplicó al sistema legal, en cuya cima estaba el histórico punto alto de los jurados comuneros soberanos, la Corte del Pueblo de libre juicio. La enorme dimensión de la Corte del pueblo dominada por campesinos, de 500 jurados a más de 1000 en cualquier momento, servía de protección contra el soborno/cohecho. Las elecciones, aunque no del tipo donde el candidato ganador se determinaba por el primer voto sacado al azar de la urna de votación (votación al azar o casi al azar, como se explica después) se reservaba más que todo para los generales, dada la necesidad de experiencia y conocimiento militar especializado.
Una implementación moderna de este tipo de representatividad sería sobre una base estadística, opuesta a la patente falta de representación de grupos de edad, género, étnicos y, ciertamente, las clases, resultante todo de la combinación burguesa de sufragio universal y elecciones. La actual falta de representación está compuesta por el tiempo gastado en patronazgo, nepotismo y la cuestión general de las personalidades (que el voto aleatorio no puede evitar) -tiempo que pudo haber sido mejor gastado discutiendo y decidiendo sobre otros temas. Aunque se pueda argumentar sobre la pura selección al azar, no son efectivas contra selecciones al azar en base a candidatos que necesiten tener ciertos criterios técnicos. Estas selecciones cualificadas al azar serían aplicada más que todo a consejos especializados, por ejemplo, que tengan jurisdicción sobre un sistema entero de salud pública.
¿Y los funcionarios abusivos en una demarquía moderna? Contrario a los reclamos potenciales de republicanos radicales, la posibilidad de remover cualquier funcionario inmediatamente (para no nombrar la remoción popular de la legislación) no es por ningún motivo propiedad exclusiva del principio oligárquico conocido como elecciones, ya que muchos estados burgueses no lo tienen en absoluto (y en casos excepcionales, limitado a un punto de inutilidad). De hecho es mucho más parecido al concepto de los jurados que deciden colectivamente un veredicto. El paralelismo puede ser aplicado aquí en la forma de múltiples vías de despido: desde el despido popular, jurados comunales soberanos sancionando los funcionarios electos que violen la legislación popular, de cuerpos de baja representatividad, de los partidos políticos, etc. También esta posibilidad debería extenderse a los jurados mismos y otros funcionarios legales puesto que, como lo notó Marx, los cuerpos judiciales son menos independientes de lo que los pintan en las altas cortes del idealismo liberal:
Los funcionarios judiciales deben desvestirse de la engañosa independencia que solo ha servido para enmascarar su abyecta subordinación a los gobiernos victoriosos que, a su vez, han tomado y roto sus votos de fidelidad. Como el resto de los servidores públicos, magistrados y jueces tienen que ser responsables y revocables.
Debería notarse que propugnar las selecciones al azar junto con la revocabilidad inmediata por una de las múltiples vías, es sin embargo presentado más en el marco de representatividad (del tipo estadístico) que en el marco de la delegación. En las circunstancias actuales, la delegación resultaría en muchas revocaciones populares de esos representantes de cualquier forma de política sustantiva o cambios administrativos, sean revolucionarios, progresivos o aún reaccionarios. Los funcionarios públicos serían en esencia el blanco y los programas políticos no podrían implementarse. En formas más extremas, la delegación permitiría la revocabilidad sobre la base de oposición político-cultural a los delegados que tengan piercings faciales o cabellera inapropiada, el tipo de mandato canallesco que la democracia participativa, demarquía, etc. debe evitar.
La separación material de la política del Estado de la política socioeconómica habitual
"Pero la clase obrera no puede simplemente depender de la maquinaria estatal ya lista y usarla para sus propios propósitos" (Karl Marx)
Los luchadores de clase anarquistas difieren de los típicos marxistas en la cuestión del estado, entre otras cosas. Se provee una definición sintética de Estado pero ¿cuál es su base? Continuando con el recuento de Marx sobre la Comuna de París:
El poder del Estado centralizado, con sus ubicuos órganos de ejército en armas, policías, burocracia, clero, judicatura -órganos forjados del plan de la división del trabajo sistemática y jerárquica- se originó de los días de la monarquía absoluta, sirviendo a la naciente sociedad de clase media como una gran arma en su lucha contra el feudalismo. Con todo, su desarrollo permaneció atorado con toda la paja medieval, derechos señoriales, privilegios locales, monopolios municipales y gremiales, y constituciones provisionales. La gigantesca escoba de la Revolución Francesa del siglo XVIII barrió con todas las reliquias de tiempos pasados, aclarando así simultáneamente el suelo social de los últimos estorbos a la súperestructura del edificio del moderno estado levantado bajo el Primer Imperio, él mismo descendiente de las guerras coalición de la vieja Europa semifeudal contra la moderna Francia.
Durante los regímenes subsecuentes, el gobierno puesto bajo el control parlamentario -o sea, bajo el control directo de las clases propietarias- devino no solo el semillero de las deudas e impuestos agobiantes nacionales, con su irresistibles engaños de dinero, lugar y patronaje, se volvió no solo el dique de contención entre las facciones rivales y los aventureros de las clases dominantes, sino que su carácter político cambió con los cambios económicos de la sociedad. Al mismo tiempo que el progreso de la moderna industria se desarrollaba, ampliando, intensificando los antagonismos de clase entre capital y trabajo, el poder del Estado sumió más y más el carácter de poder nacional sobre el trabajo, de una fuerza pública organizada para la esclavitud social, de una máquina despótica de clase.
Lo que no se menciona aquí es el poder centralizado del Estado en las sociedades esclavistas (sean en Europa, Oriente medio, China u otra parte) o un papel similar de estructuras estatales de la Europa medieval y Japón. Lo que tampoco se menciona es la ausencia de estructuras estatales en las sociedades precapitalistas de la América nativa, a pesar de las jerarquías civil-sociales presentes en esas sociedades con una división de género del trabajo en hombres y mujeres regulares, y "género masculino social" (lesbianas con la tarea de funciones masculinas en sus sociedades).
Con este entendimiento, junto con una clara emergencia de los coordinadores de clase "burocráticos" en la Unión Soviética y en los países capitalistas occidentales se puede decir que el estado es primero y más que todo la suma de los instrumentos represivos para el dominio de clases minoritarias -y de una muy privada y o pública, de acuerdo al razonamiento kantiano.
Mientras funciones de la sociedad civil como la construcción y mantenimiento de caminos pueden hacerse públicamente pero independiente del aparato del Estado, se construyen históricamente por la mayoría de los estados con el efecto de oscurecer su función primaria. Consideren la emergencia del primer Estado "de bienestar social" en la Alemania de los 1880s: a fin de contrarrestar la influencia creciente del movimiento obrero alemán bajo la bandera defectuosa del Programa de Gotha, el régimen de los laltifundistas Junkers encabezado por Bismarck promovieron la ley de seguridad de salud en 1883, la ley de Accidentes en 1884 y la ley del seguro de Vejez e Invalidez de 1889.
Para terminar con este oscurecimiento, entonces, debe haber una separación material de la alta política, la política de seguridad y todas las otras políticas de estado relacionadas, de las políticas socio-económicas a la transferencia de la jurisdicción de las últimas a los gobiernos soberanos socioeconómicos directamente a la ordinaria representación popular. Así la separación de `poderes puede existir en direcciones equivocadas -como en el caso de la separación burguesa de las funciones legislativa y administrativo-ejecutivas, o con la premisa burguesa de cohabitación gubernamental (control presidencial de la alta política y control del primer ministro sobre la política doméstica)- o, en la vía correcta, de acuerdo con la premisa participatoria-democrática de paralelismo.
Mientras que la mención de la representación directa (incluyendo la revocación inmediata) evita el debate entre demarquía y republicanismo radical, es sin embargo crucial como un recordatorio de los precedentes históricos -incluso los corporativos. En la nueva república Soviética había comités de fábrica y consejos económicos a nivel federal. Numerosos social-demócratas de Weimar, incluyendo a Rudofl Hilferding, jugaron con la formación de parlamentos económicos basados en los sectores del trabajo, de la gerencia y de los consumidores de la población juntos -pero sin embargo subordinados al parlamento principal. El mismo Adolf Hitler escribió una vez una medida política incumplida acerca de como "antes que nada, los sindicatos son necesarios como las piedras de construcción para el futuro parlamento económico que estará formado de cámaras representativas de las varias profesiones y ocupaciones" -indudablemente basado en el corporatismo de la Regencia italiana de Carnaro de corta vida e influida por el fascismo de Benito Mussolini. Entonces, por supuesto, vino el modelo de corporativismo occidental europeo por el cual representantes del gobierno, los negocios y los sindicatos se reunieron regularmente y juntos determinaron la política económica. Excepto por el precedente soviético, el fin común de estos precedentes estaba en la línea de la observación de Marx sobre un nuevo fenómeno de conciliacionismo de clase en los 1850s:
Contra la burguesía coaligada, una coalición entre pequeño-burgueses y obreros ha sido formada, el así llamado partido Social-Democrático [...] Un programa conjunto ha sido bosquejado, se han dispuestos comités electorales y candidatos conjuntos. El punto revolucionario ha sido roto y se le ha dado un giro democrático a las demandas sociales del proletariado; la forma política pura ha sido separada de las exigencias de la pequeña burguesía y su punto socialista ha sido impulsado. Así surgió la Social-Democracia [...] El carácter peculiar de la Social-Democracia encarna en el hecho de que las instituciones democrático-republicanas se les exige como medio, no que hagan todo entre dos extremos, capital y trabajo asalariado, sino que debiliten su antagonismo y lo transformen en armonía.
La más obvia consideración que surge de esta demanda pertenece a las áreas grises y a la esfera donde las políticas socioeconómicas normales pueden ser separadas de la verdadera política de Estado y a su relacionada cultura secreta del Estado. Sin embargo, aún antes del surgimiento del terrorismo asociado con el islamismo político, los gobiernos burgueses incluían cuestiones de infraestructura de seguridad policial del Estado. Otro aspecto de la seguridad del Estado es el complejo militar-industrial, aún la parte que trata solamente del notorio y lucrativo comercio de armas. Por eso, el concepto de materialidad es así prestado de la profesión de auditoría (relacionada con el significado cuantitativo y cualitativo de los montos, transacciones, discrepancias y descubrimiento) puesto que en todos los respectos materiales, la mayor parte de la economía civil tiene poco que ver con la seguridad del Estado. Por ejemplo, sería ridículo sugerir que las vías de áreas residenciales le incumben a la seguridad del Estado.
Otra consideración es la posibilidad de no pagar impuestos para ciertas cosas. Por un lado hay la teoría legal de la objeción consiente a los impuestos militares, por la que los pacifistas y otros pueden rehusarse a que sus pagos de impuestos sean destinados al gasto militar. Por otro lado, otras individualidades querrán un status similar para sus objeciones consientes, no pagando así ni beneficiándose de los gobiernos económicos soberanos (especialmente los encargados de "estados de bienestar"); márgenes de ingresos no incluidos como una solución parcial para este propósito.
Aunque esta demanda terminaría con el oscurecimiento entre las funciones propias de estado y las de la sociedad civil, ¿cómo puede esto estar de acuerdo con los principios del trabajo social? En 1917 Lenin hizo una distinción entre los dos tipos de función, a pesar de la ausencia del "estado de bienestar" en la Rusia presoviética:
Esto nos trae a otro aspecto de la cuestión del aparto del Estado. Además del principal aparato "opresivo" -el ejército en armas, la policía y la burocracia- el estado moderno posee un aparato que tiene una conexión extremadamente cercana con los bancos y sindicatos, un aparato que realiza un enorme cantidad de trabajo de contabilidad y registro, si puede expresarse así. Este aparato no debe ser destruido. Debe ser arrebatado del control de los capitalistas; los capitalistas y los hilos que manipulan deben ser cortados, amputados de este aparato; debe ser subordinado a los sóviets proletarios; debe ser expandido, hecho más comprensible a toda la nación. Y esto puede hacerse utilizando los logros que ya se han hecho por el capitalismo a gran escala (de la misma manera como la revolución proletaria puede, en general, conseguir sus objetivos solo utilizando estos logros).
Así, por lo menos una gran parte del trabajo social puede ser planeado y distribuido por la soberanía socio-económica de los gobiernos.
Sobre el principio de la lucha de clases y la distinción entre la mejor conocida interpretación economista pero tradicional "guerra de clases" y la definición marxista de la lucha de clases como política, hay mucho añadido emocional para los glorificados comités de huelga (mejor conocidos como consejos de trabajadores o sóviets) como los supuestos órganos definitivos del poder de clase gobernante de la clase trabajadora -sin duda enraizado en el derrotismo que es el stijiinost. Aunque los sóviets rusos no fueron comités de huelga glorificados, a causa de su tamaño pronto dejaron de ser cuerpos de trabajo, con sus funciones ejecutivo-administrativas llevadas a cabo por los comités ejecutivos y el equivalente a los gabinetes burgueses conocidos como el Concejo de los Comisarios del Pueblo (en ruso: Soviet Narodnikh Commissarov - Sovnarkom). Es más, a diferencia de los parlamentos, gabinetes o aún los concejos combinados ejecutivo-administrativos de la Comuna de París, los sóviets -como glorificados comités de huelga- no se reunían en sesión continua para por lo menos mantener cuerpos subordinados responsables, reuniéndose en cambio cada pocos meses en el mejor de los casos. Por esto, históricamente, el slogan "todo el poder a los sóviets” es ultimadamente un simulacro infantil; ninguna emergencia de los glorificados comités de huelga ha planteado la cuestión del poder dual excepto donde tales consejos han sido creados y coordinados por partidos políticos. ¡Los glorificados comités de huelga no se han atrevido a convertirse en organizaciones gubernamentales!
Aproximaciones no clasistas a la Democracia Participativa
"Es por eso que la fusión de las actividades democráticas de la clase trabajadora con las aspiraciones de otras clases y grupos debilitarían al movimiento democrático, debilitarían la lucha política, la haría menos decidida, menos consistente, más dada al compromiso. Por otro lado si la clase trabajadora se levanta como la vanguardia luchadora por las instituciones democráticas, esto reforzará al movimiento democrático, reforzará la lucha por la libertad política [...] Dijimos arriba que todos los socialistas en Rusia deberían hacerse social-demócratas. Ahora añadimos: todos los verdaderos y consistentes demócratas en Rusia deberían volverse social-demócratas." (Vladimir Lenin)
Desde el cartismo en Bretaña a las demandas de la clase trabajadora por el sufragio universal a "todo el poder a los sóviets" la historia ha demostrado que la clase trabajadora está por mucho en la mejor condición para luchar por la democracia participativa. Aunque pueda discutirse las disparidades en el típico financiamiento de campañas y el acceso a grupos de presión (lobby), un aspecto clave de la "batalla de la democracia" que nunca ha sido completamente discutido entre los académicos de la "teoría democrática" y otros ultra-demócratas no trabajadores que se nutres de la así llamada "democracia liberal" es la demanda cartista sobre el pago al legislador. Sin esta demanda, las posiciones políticas se llenarían solo con las clases propietarias, o sea la burguesía y la pequeña-burguesía. La Comuna de París fue un paso más allá:
Desde los miembros de la Comuna para abajo, el servicio público tiene que hacerse por el salario de un trabajador.
En retrospectiva, fue un intento primitivo pero atrevido de aplicar teoría gerencial al campo de la política y la administración civil: alinear los intereses de los funcionarios "agentes" con los de la población como un todo igualando los niveles de vida. Hoy muchos funcionarios públicos (y la mayoría de los políticos) tienen los así llamados "segundos trabajos" (actividades de negocios pequeño-burgueses y hasta burgueses) que los distancias de tratar con la población en grande y abusan de sus remuneraciones públicas al punto de incrementarlas desproporcionadamente a las de los trabajadores ordinarios. Un emparejamiento moderno de los niveles de vida de los profesionales y otros trabajadores especializados, ya que el promedio estadístico permite a una pequeña minoría de altos asalariados de favorecerse con números altos y también tomar en consideración los gastos y otros expendios relacionados.
En general otras clases no son tan entusiastas con la democracia participativa. Como clase, los coordinadores prefieren la gerencia científica y la ingeniería social. Sin embargo, puestos que estos supuestos tecnócratas comparten la misma relación de propiedad con los medios de producción (sociales) que el proletariado, esta clase tiende a no ser tan elocuente y de hecho selecciones calificadas al azar pueden satisfacer sus preferencias parcialmente. En el caso de aquellos que -sobre una base de clases, no desarrollan poder de trabajo de la sociedad y sus posibilidades, estos proveedores unipersonales de "ingreso medio" forman el núcleo demográfico de los que vociferan contra la "dominación del populacho" (e incluso usan la palabra "democracia" peyorativamente en sus discurseos) y alaban el republicanismo liberal -la supuesta mezcla de mandato de la mayoría o demos, por los mejores pocos aristoi y por el uno o monos, oponiéndose inclusive al republicanismo radical- principalmente porque su siempre atomizante individualismo los inhibe de interactuar políticamente con la sociedad como un todo.
.//. |
|
| Volver arriba |
|
 |
victorinux
Registrado: 05 Nov 2007 Mensajes: 5271
|
Publicado: Sab Dic 22, 2012 10:24 pm Ttulo del mensaje: |
|
|
Democracia de lucha clasista y el bienestar demárquico
"Pero mucho más importante para el pensamiento marxista son las acotaciones de Aristóteles en sus Libros 3-6 de Política donde define democracia como el gobierno del pobre sobre el rico al que superan en la Asamblea.
Democracia es un mandato de la clase más que un gobierno popular, y demos se entiende en el sentido de la gente común, no toda la gente como Pericles, Demóstenes y otros atenienses preferían creer" (Morgens Herman Hansen) La palabra griega demokratia es mucho más enfática que "democracia" de dos maneras muy personales. Primero, consideré sustituir la palabra "democracia" en el título de este capítulo y en otras partes del trabajo con la palabra griega. Segundo, después de leer la palabra demokratia por primera vez, lamenté haberla utilizado después de todo, mucho menos comentada, en mi trabajo anterior. ¿Es que la palabra demokratia, a diferencia de "democracia" y sus connotaciones correctas representan realmente su propio reto separado para superar la crisis de la teoría respecto a estrategias y tácticas (y ameritando por lo tanto un capítulo separado en ese trabajo)? En 2005, sin embargo, el reformista de izquierda británico Tonny Benn notó que demokratia significa meramente "poder popular"(implicando la posibilidad de que élites se apoyen en el a veces) y no el "gobierno del pueblo": demarkía. Independientemente de la respuesta a esta pregunta decidí en contra de usar esa palabra y especialmente el sufijo -kratia, dado la suficiencia del término "democracia luchadora de clase".
" Democracia luchadora de clase, o, Democracia del luchador de clase" ("class-strugglist democracy") tiene la doble ventaja de expresar el paralelismo completo necesitado por la democracia participativa (ambos términos del llamado "poder dual" el paralelismo entre diferentes órganos de democracia participativa) y sugiere la contención del poder por más de dos clases, incluyendo coordinadores, pequeños negociantes y pequeña-burguesía, kpor lo menos una clase de grupos semiobreros que no desarrollan poder de trabajo social y capacidades generales (abogados, jueces y policías en un grupo, los autoempleados en otro grupo y trabajadores improductivos como las niñeras a tiempo completo y aún otro grupo), y las varias subclases (el propio lupenproletariado, lumpenburguesía y la más baja clase de pordioseros, adictos crónicos en situación de calle, otra gente sin hogar, desempleados y el lumpen).
Sobre la última ventaja, la competición por el poder puede ser hecha por dos coaliciones de clases. La coalición dirigida por el proletariado en un poder imperialista puede incluir a todas las clases desposeídas: los coordinadores (porque es muy raro que posean los medios de producción), el propio lumpenproletariado (que prefieran el trabajo legal al ilegal) y esos elementos desposeídos que hacen labor improductiva. La coalición dirigida por la burguesía incluye abogados, jueces y policías. Mientras tanto, esa coalición subestimada dirigida por la pequeña-burguesía, que ha sido la base socioeconómica de los movimientos fascistas, incluye los realmente autoempleados, la lumpenburguesía y el lumpen.
A un lado de esto, me refiero de nuevo a la profundamente verdadera e importante divagación en la Estrategia Revolucionaria de Mike Macnair sobre el hace mucho perdido programa mínimo del mismo Marx, a despecho del republicanismo radical de elegir todos los funcionarios:
Este entendimiento nos permite formular el núcleo de la plataforma política mínima para la participación de los comunistas en un gobierno. La clave es reemplazar la ilusoria idea de "todo el poder a los sóviets" y la idea vacía de "todo el poder para el partido comunista" con la idea original de Marx de la república democrática no diluida o "democracia extrema" como la forma de la dictadura del proletariado.
...
Sin un compromiso a tal plataforma mínima, los comunistas no deberían aceptar responsabilidades gubernamentales... Aceptar una responsabilidad gubernamental como minoría en una crisis revolucionaria is, si acaso, peor que hacerlo en "tiempos de paz": una crisis demanda urgentes soluciones y los comunistas solo pueden ofrecer esas soluciones desde la oposición.
Esto simplemente confirma lo que Engels escribió en su crítica a la falta de alguna mención a la "república democrática" del programa de Erfurt:
Si hay algo cierto es que nuestro partido y la clase trabajadora solo pueden llegar al poder bajo la forma de una república democrática. Esta es inclusive la forma específica de la dictadura del proletariado, como ya lo demostró la gran Revolución Francesa [de 1871]. Sería inconcebible para nuestra mejor gente llegar a ministros bajo un emperador...
Sin embargo, como lo que se sugiere en este trabajo rechaza tanto al republicanismo tanto liberal como radical, ¿Qué reemplazará a la "república democrática" y al "poder soviético"? Afortunadamente Engels mismo sugiere un término que tiene el potencial de referenciar el criticismo anarquista luchador-de-clase de los "estados obreros" coordinados:
Por tanto sugerimos que el Gemeinwesen sea el sustituto universal del Estado; es una vieja buena palabra alemana que le puede dar un buen servicio a la Comuna Francesa.
El programa mínimo para la emergencia de esta "Mancomunidad" sobrepasa al economicismo amplio por apuntar a múltiples luchas: 1) Una lucha política doble de carácter máximo-mínimo, con independencia polítcio-ideológica para la clase obrera como fin inmediato y con la mancomunidad demárquica reemplazando totalmente los instrumentos represivos del mandato de la clase minoritaria -el estado- como el objetivo posterior;
2) Luchas económicas de carácter mínimo-máximo, con las luchas económicas promoviento la independencia político-ideológica de la clase obrera como objetivo inmediato, y con luchas económicas directar por el trabajo socializado, posteriormente -puesto que la lucha por este "socialismo" de verdad es económico y no político, y
3) Luchas socio-culturales periféricas de carácter mínimo-máximo alrededor de varios temas, como la políticas de identidad. Para enlazar este comentario con los que predecieron sobre democracia participativa y cuestiones de clases se listan abajo las demandas basadas en las luchas político-ideológicas de los movimientos de clase obreras en el pasada (la lista es más integral que la provista por Macnair). Tomando en cuenta modernos desarrollos y críticas, una propugnación consistente de este núcleo de programa mínimo para el poder político -opuesta al más común y ortodoxo "progrma mínimo" para la oposición continua aun después de consumarse. enfáticamente resuelve el problema del economicismo amplio a con toda la izquierda luchadora de clase siendo más grande que la suma de sus partes políticas y económicas. Mientras que demandas individuales pueden realizarse sin eliminar el orden del estado burgués, la implementación completa, consistente y duradera de este programa mínimo en el sentido pre-ortodoxo (como lo formuló Marx mismo) significaría que la clase obrera capturará todo el poder político de una clase dominante, estableciendo así la llamada "dictadura del proletariado":
1) Todas las asambleas restantes de la democracia representativa y todos los consejos de una democracia participativa en expansión se transformarán en cuerpos de trabajo, no cuerpos deliberativos, siendo legistalivos y ejecutivo-administrativos al mismo tiempo y sin ser controlados por nadie más profesional que un consejo comunal soberano que haga justicia conjuntamente. La ausencia de mención de las asambleas masivas de base es por su incapacidad de efectaur tareas administrativas en forma regular. También esta demanda implica la simplificación de las leyes y del sistema legal como un todo, prescindiendo enteramente de esa posición legal oligárquica del juez y por lo menos restringiendo la posición creadora de legalidad y sobre-especializada del jurista.
2) Todos los cargos políticos y administrativos se asignarán según el kleros grigo (selección al azar o sorteo) como la base fundamental de la mancomunidad demárquica. Esto en extremo contraste con elecciones para todos los cargos públicos, la demanda central radical republicana que ignora completamente la fatiga electoral. Con esta demanda viene la posibilidad de realizar una variación demárquica no lograda de parlamentos anuales planteada por el primer movimiento histórico político-independiente de la clase trabajadora, el movimiento cartista del Reino Unido.
3) Todos los cargos políticos y administrativos, y también la habilidad para influir o participar en la toma de decisiones, debe estar libre de cualquier descalificación formal o de facto debido a la posesión o no de propiedad o, más general, riqueza. Los cartistas exigieron similarmente que "no hubiera cualificación por propiedad para ser miembro del parlamento -permitiendo así al distrito electoral elegir el candidato de su escogencia fuera rico o pobre". Mientras que la lucha contra las calificaciones por propiedad fueron más progresivas, aun legislaturas libres están casi desprovistas de trabajadores pobres, especialmente mujeres. Es más, esto está en fuerte contraste con las disparidades en las campañas financieras y en el acceso a grupos de cabildeo (lobby). A diferencia de la demanda cartista, esta demanda de ninguna manera imposibilita el derecho al voto de la burguesía -y otros propietarios de bienes mencionados anteriormente- con "descalificaciones" y exigencias de "no propietarios", como una de las posibles medidas del mandato de la clase trabajadora. De hecho la constitución original soviética privó de derecho al voto a la burguesía y otros con criterios más funcionales como comprar trabajo ajeno para beneficio personal.
4) Toda la jurisdicción sobre la política socioeconómica normal debe transferirse materialmente a los gobiernos socioeconómicos soberanos directamente representativos de la gente ordinaria -separada de las estructuras responsables de la alta política, política d seguridad y otras políticas relacionadas con el estado. Una vez más, la separación de poderes puede existir equivocadamente como en el caso de la separación burguesa de las funciones legislativa y ejecutiva-administrativa, o correctamente, de acuerdo con la premisa de la democracia participativa del paralelismo. También, asociada con la verdadera política de estado está la cultura del secreto de estado, algo que permea las políticas socioeconómicas ordinarias en las sociedades presentes.
5) Todas las insitituciones relacionadas con la política y administración deben operar sobre la base de un estándar de vida de sus encargados equivalente al nivel o un poco más bajo que el del profesional medio u obrero especializado.
Por un lado, las formulaciones que demandan compensaciones para tales funcionarios públicos que sean no más que el "salario de un trabajador" fallan en tomar en cuenta la demanda histórica de la clase trabajadora para que los legisladores sean remunerados en primer lugar, reivindicado por primera vez por los trabajadores cartistas, "prmitiendo así que un honesto comerciante, trabajador u otra persona sirva al electorado cuando se le toma para servir a los intereses de su país."
Por otro lado, aún los legisladores elegidos libremente, muchos de los cuales tienen fuentes de ingresos adicionales a través de negocios o conferencias públicas improductivas, tienden a incrementar su nivel colectivo de asignaciones para gastos más allá del equivalente medio asociado al trabajo profesional. Una combinación de niveles de pago adecuados y asignaciones para gastos, pérdida obligatoria de otras ocupaciones (puesto que esots cargos deberían ser a tiempo completo), programas de empleo de transición para los que dejen sus cargos y otras medidas pueden completar esta demanda.
6) Todos los cargos políticos y administrativos relacionados deben estar sujeto a revocación inmediata por múltiples vías, especialmente en casos de abuso en el cargo. La revocación puede ser completada efectivamente bajo un sistema radical-republicano de elecciones indirectas y rendición de cuentas jerárquica, opuesto al sistema corriente de electoralismo directo (basado en un electorado masivo) que requiere un número significativo de electores, como de los jurados de comuneros soveranos sancionando a representantes que violen la legislación popular y como de los partidos políticos. Como 2 de las demandas precedentes, esta demanda se cumple mejor cuando todos esos cargos públicos se asignan por sorteo, minimizando las conecciones interpersonales.
7) Debe haber una reducción ecológica de la semana normal de trabajo aún para los que tengan trabajos múltiples -incluyendo tiempo para la democracia en el trabajao, autogestión obrera, más amplia democracia industrial, etc., a través de comités y asambleas en un máximo participativo-democrático de 32 horas o menos sin pérdida de pago o beneficios pero con más reducciones que correspondan según el incremento de productividad laboral, la provisión mínima de pago de tiempo doble o de salario/contrato equivalente por todas las horas trabajadas sobre la norma semanal y de más de 8 horas diarias, y la prohibición compulsiva del sobretiempo. Además del extenso análisis del capítulo próximo , debe notarse que la propuesta de 8 horas de jornada diaria fue propuesta en la Comuna de París, y que el desarrollo de la producción capitalista es tal que tiemipo para la democracia en el trabajo, la autogestión obrera, más amplia democracia industrial, etc. debería ser parte de la semana normal y no estar fuera de ella.
8 ) Debe existir una libertad plena, por ley, de asamblea y asociación luchadora de clase para la gente de las clases desposeídas, aún en el ajército, libres especialmente de represalias anti-empleo, interferencias policiales como los agentes provocadores o la pérdida de derechos ciudadanos. Si hay una demanda en particular que sumariza la lucha por la independencia político-ideológica de la clase obrera -antes o incluso después de capturar el poder político pleno - es de lejos esta.
9) Debe haber una expansión del derecho a portar armas, para la defensa propia contra la brutalidad policial y la autodefensa general, todo para permitir la formación de milicias populares basadas en el entrenamiento libre, especialmente en conexión con la asociación luchadora de clase con las clases desposeídas y también libre de la interferencia policial por agentes provocadores. Una propugnación agresiva de esta demanda separa a los luchadores de clase de los coalicionistas entre clases, aún si tipos como Bernstein pujan por esta demanda en programas de acción obrera menos formales.
10) Debe haber independencia completa de los medios de comunicación masivos de la propiedad privada concentrada y una gerencia por ñmedio de la democracia en el lugar de trabajo con balance de contenido obligatorio en noticias y producción, una pesada apropiación de la renta económica en el espectro de transmisión, asistencia económica incondicional (técnica y financiera) para que arranquen las cooperativas de medios de comunicación, en especial más localmente, para propósito de descentralización y transformación anti-hereditaria de todas las más relevantes propiedades privadas de medios de comunicación en propiedad cooperativa. Aunque esta es una aplicación combinada de demandas más generales que en sí mismas no son necesarias para que los trabajadores lleguen a ser la clase dominante, una solución integral para el problema de los medios de comunicación de propiedad privada concentrada y gerencia (sin mencionar la hegemonía culturar burguesa como lo plantea el marxista Antonio Gramsci) es un componente necesario de cualquier programa mínimo en el sentido pre-ortodoxo.
11) Toda las deudas estatales debes ser suprimidas categóricamente. A diferencia de la supresión más transformativa de todas las deudas públicas a escala transnacional, el carácter mínimo de este demanda fue establecida hace tiempo por su precedente histórico del siglo 19 cuando las potencias imperialistas periódicamente incurrían en deudas para financiar sus guerras y luego declararse en mora igualmente en forma periódica.
12) Todas las prácticas financieras predatorias contra la clase trabajadora, legales o no, deben ser prohibidas por medio en primer lugar del establecimiento sobre una base permanente nacional o multinacional de un monopolio financiero sin ninguna propiedad o gerencia privadas -a precios de adquisición basados especialmente en valores del mercado de capitalización públicamente suscritos de los bancos insolventes- con tal monopolio público controlando la provisión de dinero comercial y del crédito del consumidor y con la aplicación de "equidad, usura no" a tal actividad. El uso de la palabra "multinacional" en vez de "transnacional" significa el carácter mínimo de esta demanda, dada la estructura multinacional de la Unión Europea y dado que, como se mencionó antes, un equivalente transnacional debe poner fin a la viabilidad de las guerras imperialistas y conflictos más generalmente como vehículos para la acumulación de capital.
13) Debe haber la promulgación de medidas explícitamente confiscatorias de todo capital "golondrina", huelgas de inversión y otros chantajes económicos elitistas, sea que la riqueza relacionada pertenezca a rebeldes económicos a nivel doméstico o de usureros extranjeros. Ultimadamente, el vuelo del oro de los bancos parisinos por quienes los controlaban debilitó a los trabajadores de París en 1871 y financió la supresión despiadada de la comuna de París. |
|
| Volver arriba |
|
 |
Jose009
Registrado: 24 Feb 2011 Mensajes: 2514
|
Publicado: Jue Ene 10, 2013 3:02 pm Ttulo del mensaje: |
|
|
Es obvio que cuando las decisiones están centralizadas en la cúpula de una organización, el oportunismo, entendido como dejación de principios programáticos fundacionales, tarde o temprano es inevitable. Sin embargo, la "profundización" de la democracia también conduce a la derrota, ya que no hay coherencia en las decisiones colectivas.
Un consejo demárquico -el fruto de una orgánica selección de militantes del partido que dispone de las mejores fuerzas de la revolución proletaria- podría ser la mejor manera de fortalecer el partido y las futuras instituciones ante el oportunismo. _________________ No soy Populista del Siglo XXI
|
|
| Volver arriba |
|
 |
Cheito
Registrado: 06 Ene 2009 Mensajes: 3580 Ubicacin: Bqto
|
Publicado: Jue Ene 10, 2013 3:08 pm Ttulo del mensaje: |
|
|
| Jose009 escribi: | | Es obvio que cuando las decisiones están centralizadas en la cúpula de una organización, el oportunismo, entendido como dejación de principios programáticos fundacionales, tarde o temprano es inevitable. Sin embargo, la "profundización" de la democracia también conduce a la derrota, ya que no hay coherencia en las decisiones colectivas. | No todo tiene que ser democracia directa en todo nivel y en todo momento, hasta las tendencias anarquistas asimilan la necesidad de coordinación, pero siempre y cuando el pueblo pueda contar con el poder de zafarse de esa "autoridad" temporal, si así lo deciden, si se establece esa autoridad de manera tal que están por sobre el mismo colectivo, entonces es ahí donde no es aceptado por la anarquía.
| Jose009 escribi: | | Un consejo demárquico -el fruto de una orgánica selección de militantes del partido que dispone de las mejores fuerzas de la revolución proletaria- podría ser la mejor manera de fortalecer el partido y las futuras instituciones ante el oportunismo. | Se corrompen con el tiempo, solo dales tiempo.
No hay excusas para evadir la participación de la población en la mayoría de las decisiones, sin tener que tomarles por ovejas que necesitan un pastor o de lo contrario nada funcionaría. |
|
| Volver arriba |
|
 |
|
|
No puede crear mensajes No puede responder temas No puede editar sus mensajes No puede borrar sus mensajes No puede votar en encuestas
|
|
|
Powered by phpBB © 2001, 2002 phpBB Group
|
Copyleft 2002-2007 Aporrea.org
|
|
|